Auditorio de Tenerife
La Sala Sinfónica es inmensidad, pero, al mismo tiempo, una sinfonía de sinuosas formas, que destacan por la minuciosidad de sus detalles. Un entorno perfecto para fundir la melodía, el ritmo y la emoción en sus producciones musicales. Un marco de excepción para el gran escenario que alberga en su interior, donde hasta un automóvil puede conseguir su mejor actuación.

