Tenerife, un enclave único
Tenerife vive con intensidad la cultura y también las tradiciones. Los caprichos musicales de Isla Baja, las romerías, el Corpus Christi o los Carnavales -con cientos de miles de tinerfeños haciendo de febrero el mes más colorido y animado de Europa-, son algunas muestras del carácter del tinerfeño: acogedor y siempre dispuesto a la celebración.
La cultura de la Isla también la conforma el patrimonio de sus pueblos y ciudades. El casco histórico de La Orotava es Monumento de Interés Artístico Nacional; el de Garachico, Medalla de Oro de las Bellas Artes; y el de Santa Cruz, la capital de la Isla, ha visto recobrar nueva vida a su zona más antigua, situada en el entorno de la iglesia de La Concepción y la calle de La Noria. Y así, Tenerife ofrece, ya sea en el norte o en el sur, rincones en los que perderse para los que sólo hay una recomendación: decir hasta luego a las prisas y apreciar, serenamente, todos sus encantos.
